miércoles, 11 de agosto de 2010
¿Algo más?
Corría el año 1997, llego mi cumpleaños y yo pensaba: "Qué horror, 30 años y con el pescado sin vender". Se nota que mi hermana pensó lo mismo porque en complicidad con una amiga mandaron un mensaje a la radio de moda en mi nombre. El programa era de solos y solas, así que durante la hora siguiente me vi forzada a desconectar el teléfono que sonó toda la noche, la madrugada y los días siguientes. Pasados un par de meses del episodio, el día de la primavera me llama un tal Osvaldo y me dijo que había escuchado mi mensaje y que si no me molestaba quería charlar un rato. Como para ese entonces ya había salido con un par de los muchachos candidateados, acepté.
Según me cuenta trabajaba en una empresa de transporte con sede en la pampa y claro por el momento no podíamos vernos. Pasaron los meses, llegó diciembre y yo estaba re enganchada. Hablábamos todos los días a las 21, horario que siempre respetábamos. Para enero, yo proyecto vacaciones con mi mamá en Córdoba , y él se sorprendió que no le avisara con tiempo pero la realidad es que yo ya tenía dudas, ¿si trabajaba en una empresa de transportes no podía tomar un micro el día franco y venir a Buenos Aires a verme, al menos por unas horas? Él se dio cuenta de mis dudas y me dijo que me mandaría una carta contándome sus verdaderos motivos. Ya me la veía venir...
Así fue como a la vuelta de mis vacaciones, me encontré con la bendita carta. La confesión fue increíble, Osvaldo estaba de ''vacaciones" en el penal de Caseros. Lo primero que pensé fue: ¿por qué a mi? y la verdad que justo en esos meses me había quedado sin trabajo y estaba muy vulnerable, por lo que no pude cortar la relación sin antes ir a verlo. Un 6 de febrero lluvioso que se inundó la cuidad partía al penal para encontrar una explicación a tantas mentiras. La tarde terminó a los besos y yo perdida por aquel tipo feo y preso que me había robado el corazón.
Pasaron largos meses hasta que conté la verdad en casa y ése fue otro drama. Tres años después de superados todos los trances, miles de visitas y mucha plata gastada en víveres para que viva un poco mejor, salió con salidas transitorias, empezó a trabajar en el negocio familiar y se recibió de abogado mientras que yo a su lado, me sentía una heroína por haberlo rescatado. Luego su papá se enfermó y ahí estuve condicionalmente, como siempre. Una vez que su padre murió, nos mudamos con su mamá, una señora que parecía muy indefensa con 73 añitos y un par de meses después, vino la gran novedad: íbamos a tener un bebé.
La vida siguió su camino normal, más plata, menos, buenos tiempos, malos, mi nene empieza el jardín, sigue creciendo, hasta que un día él pierde el trabajo y es el principio del final. Estar sin trabajo es sumamente complicado y estresante, motivo por el cual la libido baja pero cuando nunca se recupera algo pasa. Y como toda buena fémina que conoce los signos que los caballeros expresan ante una infidelidad, comencé a prestar más atención, ahora mirando hacia atrás y con la verdad sobre la mesa, no puedo creer cómo no me di cuenta antes.
Pero en junio de 2007 algo pasó, una carta olvidada en un cajón donde lo felicitaban por el día del padre, si , pero ojo no cualquier padre sino un papito... de un nenito de 18 añitos. ¿Creen que tenía un hijo perdido? No, era mi contrincante y de sexo masculino. Fueron tantas las cosas que le dije, los insultos pero lo más grande fue mi sorpresa. Como no era mi casa, no pude echarlo pero desde ese día sólo fuimos extraños bajo un mismo techo y sólo funcionábamos como pareja ante eventos sociales.
Meses después me confesó su bisexualidad ''desde siempre'', pero nunca se fue de casa. Desde ese tiempo pasaron algunos amantes por mi vida pero un día como hoy, hace justo un año, mi suegra cumplía 80 años y festejando en familia mi cuñada de modo gracioso dice: "Tendrían que buscar un hermanito para el nene''. Justo ahí caí en en la cuenta de lo bien que nos salia la farsa de la familia perfecta y no quise más. Fui yo la que enfrentó y salió adelante de una fea historia, la de la casa linda, el nene en buen colegio, el auto nuevo y la perra labradora pero era todo una ilusión.
En septiembre cumplo un año de mi vida verdadera, de no mentir más, de ser libre, claro que para algunos soy la loca que dejó al maridito perfecto. Pero la loca está bien, sola y tranquila con un hijo hermoso, la casa y la perra. Y mi ex... sigue correteando muchachos y dada las condiciones, pronto mi ex suegrita tendrá nuevo yerno. Qué lo disfrute.
martes, 10 de agosto de 2010
Acá estoy, pese al temporal...
Marzo de 2009
Rompí la cadena que me atrapaba a tu persona físicamente, pero no la rompí con la fuerza de mi persona, sino que la oxidé con las lágrimas que perdí llorándote. Me cuesta creer, que no nos vamos a volver a besar como si quisiéramos arrancarnos los labios, que no me vas a volver a abrazar, que no me vas a ver llorar con las películas románticas ni asustada con las de terror, me cuesta horrores saber que no te voy a cocinar más, que no voy a ir a tu casa a tirarnos a la cama y mirar tele o simplemente acostarnos y sentir el aroma de cada uno uniéndose, me duele tanto saber que no voy a volver a tomar tu mano mientras te miro y te digo te amo, y me quiebra saber que nunca volveré a escuchar salir de tu boca un "te amo yo más". Imaginar que no vamos a cumplir otro mes juntos, saber que no voy a tener que llamarte a tu celular, para decirte que llegué como lo hacía siempre después de volver de tu casa, o vos de alguna salida con amigos. No saber qué hacer con la alianza, con la infinidad de mensajes que guardé, y con el collarcito que me diste, que para mí es el mismísimo rosario. Saber que no te voy a tener más conmigo, me invade un terror inmenso, ni siquiera puedo llamarlo terror, es muchísimo más grande, muchísimo peor... saber que hoy en día no caminamos el mismo camino juntos, saber que yo camino por otro lugar que no es con vos ni vos conmigo, me parte el alma, la sensación espantosa de separación es increíble, pero es peor la angustia de estar colgada de un hilo, ese hilo de "esperanza" si así se lo puede llamar, por creer que me ibas a necesitar con vos otra vez, que ibas a volver diciéndome que me extrañabas, pero eso no era lo que iba a pasar, eso era lo que yo quería creer, quería escuchar, quería pensar, quería vivir... me siento tan insignificante hoy. Esa ilusión humana, jamás real, ese pensamiento de alguien completamente enamorado que piensa que todo va a ser como antes, que vas a volver diciéndome cuanto me extrañás, esa cosa que la cabeza inventa, recrea, piensa y quiere. No te guardo rencor, no te guardo odio, jamás podría hacerlo igual. Te guardo amor y el recuerdo más dulce de mi vida, vos y yo besándonos, como yo quisiera que fuera... una vez más. Pero sé que ése momento la vida no me lo va a regalar, no ahora, no en un rato, no en un año. ¿Quién sabe si la vida nos vuelve a cruzar, y se que si nos reconocemos, nos vamos abrazar pidiéndonos perdón aunque no nos salgan de la boca las palabras. Y pensar que todavía... tengo la alianza puesta.
30 de Mayo de 2010
No sé que me pasa, ni por qué. Me cuesta todo esto. Me cuesta la idea de saber que vos nunca estás para mí, pero yo siempre estoy para vos. Me es difícil decirte que no, enojarme con vos, o simplemente no hablarte. Porque veo tu nombre en mi celular y enloquezco. El ritmo cardíaco es incontrolable. No puedo (pero creeme que quiero) amoldarme a vos. No sé si estoy bien así. No entiendo qué es lo que querés de mi y eso también me confunde. A veces siento que estamos bien, pero de un momento para el otro... se nos va todo al carajo. Nos alejamos, no hablamos más por un tiempo, y cuando me hago a la idea de no saber más nada de vos, de no jugar más tu juego, de permitirme ser feliz con alguien más... Aparecés. Y me das vuelta el mundo, me rompés los esquemas, todo y otra vez frialdad de tu parte. Estamos encerrados en un círculo vicioso, donde yo soy tu juguete y cuando se me termina la pila te vas. Volvés, me la cambiás, jugamos de nuevo y cuando se termina... te vas. Lo que más me duele es no tener los ovarios para decirte esto en la cara, no tengo el valor de enfrentarte porque tengo temor de perderte. Y sé, por más que me duela aceptarlo, que nunca vas a ser completamente mío. Que siempre hay más de una mujer en tu vida, porque sos así, te acepté así y te amo así. Porque prefiero ser la que te tiene después de todas antes que no tenerte. Prefiero verte de vez en cuando, antes que no saber nada de vos. Hace tres años que mi vida es otra, gracias a vos o por culpa tuya. No sé cómo decirlo. Pero que no quepa ninguna duda que sea cuando sea, yo te voy a estar esperando. Ocupás una parte importantísima en mí. Nunca, nadie en mi reputísima vida, va a significar lo que vos sos para mí, porque nadie me hizo el amor como vos. Nadie. Te amo, y eternamente gracias por cada momento con vos, en mi cama, en el piso, viendo tele, durmiendo. Cada respiración, cada mimo, cada vez que te dormís cuando te acaricio, cada vez que me mirás a los ojos y no decimos nada pero decimos mucho. Cada beso, cada mordida. Volvé, cuando quieras, sabés que te estoy esperando.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Salieron los ex de abajo de las baldosas (I)
Capitana:
- Novio de la adolescencia:
Capitana:
- Novio de la adolescencia:
Capitana:
Y después dicen que la televisión no sirve para nada.... ya cayó el primero. Hay más...
martes, 27 de julio de 2010
Lo logramos: matamos a los ex en tevé!
Gracias a todos por sus saludos y mensajes cargados de buena onda, al aguante en Facebook, en Twitter y en mi otro blog. A sus visitas que multiplicaron por mil a la media diaria y a los muchos correos de hombres y mujeres que llegaron confiando sus historias. En breve serán publicados...
Espero haber colmado sus expectativas y el lunes, seguiremos matando ex en Mañaneras.
lunes, 26 de julio de 2010
¿Querés matar a tu ex en televisión?
En unas horas, tendrás la oportunidad de desquitarte ante miles de espectadores, porque hoy estoy invitada al programa de Roberto Pettinato para hablar sobre el blog.
Así que les propongo, entren a la página de Un mundo perfecto en Facebook, para escrachar a sus ex en vivo que si Peti se copa, los podemos nombrar... Hay que cerrar las historias, pero a veces sin sangre no se puede.
No se cuelguen, a las 22 por América*
*Para màs datos pueden visitar: www.capitanadelespacio.blogspot.com
lunes, 19 de julio de 2010
martes, 6 de julio de 2010
Ni siquiera hay que ensuciarse las manos...
Desde el otro lado del océano nos llega una nueva historia. La protagonista de la historia es una amiga de la casa, LS y lo mejor de su historia es el final, no se lo pierdan.
Aun recuerdo el día que lo conocí. Me pareció el hombre más estupendo de la tierra. Me lo presentó una amiga en común que teníamos. Él estaba enfermo, trasplantado de pulmones y por este motivo se había ido a vivir a otra ciudad. Nos enamoramos, o eso creo, por lo menos yo me enamoré, nos fuimos a vivir juntos. Lo dejé todo, trabajo, casa y amigos.
Los primeros meses de convivencia fueron buenos, alguna que otra discusión porque su familia se metía mucho en nuestra casa, pero todo bien. Han pasado ya casi 3 años de no estar a su lado y mi memoria aún me va recordando situaciones que me hizo vivir:
- No quiero que adelgaces, así ningún hombre te mira, cuando yo te conocí usabas una talla 40.
- Te prohibo que leas más de un libro por mes.
- Tú en el trabajo lo que tienes que hacer es estar al margen de todo y no hablar con nadie.
Poco a poco fue apagando mi luz y no me dí cuenta hasta después de tres años.
Él, al estar enfermo, tomaba muchas medicaciones, se las preparaba yo. Limpiaba la casa porque no podía haber polvo, cargaba las bolsas del super, cuidaba a los perros y mantenía la casa. Todo eso porque él no podía trabajar. Con el tiempo me enteré que tenía una cuenta donde cobraba una pensión, aún así no aportó nada en la casa, ni siquiera económicamente.
El otro día mi amiga me dijo algo que me había dicho mi madre cuando le dije que cortamos: “Tiene todo el perfil de maltratador, ¿Nunca te pegó?” Y no, jamás me pegó, pero sí me hizo maltrato psicológico. Claro que me di cuenta 3 años después.
Me echó de su casa cuando terminó todo, me dejó tan mal que no podía ni siquiera ir a trabajar y terminé con 30 miligramos de Diazepan sin entender realmente lo que pasó.
Ahí es cuando mi ave fénix surgió de dentro y me dijo “es hora de volver a terapia”. Han pasado 3 años y aún no he podido construir mi vida con una pareja estable, aún me duran los miedos por su culpa. Cambié de trabajo, volví hacer cosas, tengo unos amigos estupendos, los verdaderos amigos que tenía de antes volvieron a mi vida, yo volví a nacer. Y uso una 38 de pantalón.
Lo que me consuela es saber que por suerte no podrá hacerle sufrir todo el infierno que me hizo sufrir a mí, a otra mujer nunca más. No puedo decir matemos a mi ex, porque él murió de verdad, pero me jodió hasta el último momento haciendo mi existencia más insoportable si cabe:
Murió el mismo día de mi cumpleaños.
