Soy abogada, tengo 34 años y hace 12 convivo con el padre de mis tres hijos, pero ya no me hace feliz...
Así comienza un relato que llegó a la casilla de Matemos a los ex hace algunos días. Carol, la dueña de esta historia que transcurre en tiempo real, necesita un consejo para cambiar su vida y apela a nosotros, así que los invito a leer su historia y a ofrecerle una solución.
Trabajo en una organización de derechos humanos y en organizaciones de mujeres, el año pasado hice una maestría en género y dicto talleres sobre derechos de las mujeres.
Siempre estuve en contra de los hombres infieles que nos hacen tanto daño, de aquellos que incluso estando comprometidos y con hijos dicen ser solteros y, creía que por dignidad no sólo debían abandonar a la mujer que fue engañada pensando que era soltero, sino que también debía abandonarlo la mujer que estaba en casa con lo hijos, ya que este tipo de hombres no valen la pena.
Tengo 34 años y mi pareja tiene 38 años. Estamos juntos hace doce años. Cuando lo conocí recién terminaba con otro chico y como no me gusta la soledad me metí con él, al mes me embaracé y ése fue el inicio de nuestra unión. Ahora tenemos tres hermosos hijos. El es una buena persona, responsable conmigo y con mis hijos, ahorrativo, por lo cual tengo estabilidad económica y me ha apoyado para que siga superándome, es bastante cariñoso conmigo.
Siempre me ha respetado no tengo quejas en cuanto a su fidelidad, para él la traición rompe la confianza, uno de los cimientos de un hogar y no tengo quejas en cuanto a la sexualidad, disfruto mucho del sexo con él. Pero siento que no lo amo, que nunca lo amé, lo quiero mucho y creo que eso no es suficiente, me hace falta algo, quiero saber qué es amar. Además no me gusta que sea tan formal y serio, con mal carácter. Sí es amable, cariñoso y amoroso conmigo, pero me gustaría que sea un payaso, que siempre me haga reír y también un patán.
Alguna vez hablamos de hombres infieles y dijo que la mayoría lo son, que sus propios amigos le dicen que salga con otra chica pero que él se niega, le dicen que esta mal, que tiene problemas, que es una mandarina, a veces se siente mal de no ser como los otros. Pero dice que ahora su función es la de trabajar para buscar nuestro bienestar y lo mejor para nuestros hijos, que no puede estar jugando y poner en riesgo lo que más ama.
Durante el invierno acudía al trabajo bastante cubierta, pero ahora que es verano voy con poca ropa, una mini y una blusita delgada, como dicen mis amigas bastante sexy y algunas me dicen que ando mostrando las chichis, que ando despechugada. Al vestirme provocativa, un chico del trabajo me coqueteó primero y luego como le dí lugar, siguió con sus avances, me invitaba a tomar un café o a bailar, y le aceptaba, ahora me dice que esta enamorado de mi, que me ama, nos hemos besado e incluso le he permitido que me acaricie, que me mande mano.
Mi pareja descubrió que salía con alguien y le dije que a él no lo amaba, que nos unió mi inesperado embarazo, que no sentía nada por él y que podríamos llegar a un acuerdo de vivir en casa en camas separadas. Que me había enamorado del otro chico, pero que no se en realidad que me pasa, que continuaría con él y con mis hijos y que con el otro chico había terminado todo y no lo volvería a ver. Me creyó me dio una segunda oportunidad, pero lo volví a engañar con él.
No se qué me pasa, quiero a mis hijos y a mi pareja, aunque no lo amo. Pero me he enamorado de este chico, tan es así que llegue a descubrir que tenía mujer e hijos. Su mujer era una compañera de trabajo, cuando le reclamé me dijo que ya no la quería, que por pena estaba con ella, que vivían en cuartos separados, pero que es a mí a quien ama, y se lo creí y he seguido saliendo con él por varios meses.
Una amiga me dijo que aquello va contra mi condición de mujer, que me he convertido en su amante y que mi práctica está contra todo lo que predico, que dicto talleres de derechos de mujeres y niños donde hablo de dignidad y respeto, pero que no estoy siendo digna conmigo y al estar saliendo con él estoy atentando contra los derechos de su mujer y de sus hijos.
Tengo miedo de que mi pareja se canse de mi conducta, que descubra que sigo saliendo con el otro, no quiero perderlo, pero a la vez quiero estar con el otro chico. No entiendo porque estoy aceptando ser una amante, ser sólo un objeto sexual que está a disposición de él cuando me necesita y no está cuando lo llamo o lo necesito, ahí me responde con cualquier excusa, que está ocupado, que tiene mucho trabajo y se lo creo pero cuando él me llama salgo corriendo para verlo.
Cuando lo pienso, veo que está mal y todo debe terminar, pero el corazón es más fuerte. Estoy confundida, no se qué hacer, ¿en verdad éste chico me ama o sólo me quiere para entretenerse cuando me necesita?. ¿Debo dejar a mi pareja y a mis hijos por él?.
Por favor si me pueden ayudar con cualquier consejo, les agradezco...