Mostrando entradas con la etiqueta Je. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Je. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de mayo de 2009

Tomá, volvió (I)

Amo estas historias que ni siquiera requieren de un prólogo. Con ustedes mi amiga Je!



2003: Quinceañera enamorada de un pibe de barrio, consigue que el susodicho le robe un beso en un diciembre de luna llena y viento de primavera. Consecuentemente Je! mantiene idilio con el pibe que antes de estrenar el año venidero ya le dice chau chau adiós.


2004: A fuerza de tesón y lágrimas de adolescente romántica, Je! consigue, ahora en otoño que el pibe vuelva a los besos, los abrazos y esas cursilerías típicas del amor adolescente. Antes de que termine el mes de junio, pibe y Je! están en un boliche, pibe en una pista, Je! bailándose unos rocanroles en otra... y acá viene lo feo, Je! decide ir a robar un beso furtivo a pibe y lo encuentra totalmente apostado en una columna con un mamarracho (lo que hace doble la indignación). Je! dice, o le pego o lloro... decide llorar e irse mejor.Pasan los meses y entonces, se entera por amigos en común que éste mamarracho lo había atrapado como novio, que no la soportaba (a Je!) y que él se estaba por ir a vivir con ella (por una mala relación familiar). Je! lloró y lloró por años, incluso, no podía siquiera hablarle a pibe, porque venia mamarracho a surtirla... y así fue que Je! dijo "que sean felices y coman perdices (fuck)" y rehizo su vida, dos laaaaargos años.


2008: Je! se entera por amiga de la hermana de pibe que se separaron pibe y mamarracho (casi al mismo tiempo que Je! y X). -acá en el medio se dan una serie de hechos fortuitos que omito por ser muy largos e ingenuos, pero que me revolucionaron la vida- Último dia del año, Je! que aún recordaba el mail de pibe, escribe y escribe (ayudada por Blonda), chatean, Je! en el trabajo con el corazón a punto de estallar. Esa misma noche se ven de casualidad y los ojos brillan como nunca.


2009: Dos semanas de msn y un encuentro que revolucionó el cielo, y otro encuentro y otro y otro.... y así se sigue. No me importa que tenga la inicial de mamarracho en letra china tatuada en la muñeca, se peleó y volvió hasta mi. Si me quedo hoy con él o no, ya poco importa, pero no saben que placer es haberle ganado la batalla a un mamarracho. El que ríe último ríe mejor dicen. Y yo, afirmo.