viernes, 29 de abril de 2011
¿Cómo detectar una infidelidad?
Hace unos meses, el movilero que se ve en este video intentaba abrirle los ojos a esta chica pero ella, en su rol de comediante, no supo ver lo que vendría. El plantel de Independiente había salido campeón y como todos los equipos que dan la vuelta, los festejos terminan con prostitutas. Sea un equipo de primera o uno de barrio. No falla.
Cinco meses después, el país de desayunó con una noticia devastadora para esta señorita: Busse, su novio y jugador de Independiente, fue víctima de un grupo de viudas negras. La cosa fue así: Busse la llamó a las 12 de la noche para desearle las buenas noches y perder el contacto hasta el día siguiente. A los dos minutos estaba en su auto rumbo al Casino de Puerto Madero. El muchacho y su hermano invitaron a un grupo de 3 chicas a tomar champán, el rito siguió en la casa de su novia (aprovechando que ella estaba en otra provincia) con la ilusión de armar un terrible fiestón. Pero, las chicas tenían otros planes para ellos, porque a los dos minutos el polvito que le metieron a las copas causó efecto y le estaban desvalijando el departamento.
Alertados, los vecinos llamaron a las autoridades de Independiente y sólo unas horas después la noticia saltaba a los medios. Le robaron un LCD, una computadora, dos celulares, un iPad, algo de dinero, su coche importado y ¡su perro!
Hoy su novia seguramente se avergüenza al ver este video donde se reía de las posibles andanzas de su novio. "A mi me dijo que se fue a dormir jajajaja". Sí, querida, ayer también se fue a dormir.
Nunca lo crean.
martes, 10 de agosto de 2010
Acá estoy, pese al temporal...
Marzo de 2009
Rompí la cadena que me atrapaba a tu persona físicamente, pero no la rompí con la fuerza de mi persona, sino que la oxidé con las lágrimas que perdí llorándote. Me cuesta creer, que no nos vamos a volver a besar como si quisiéramos arrancarnos los labios, que no me vas a volver a abrazar, que no me vas a ver llorar con las películas románticas ni asustada con las de terror, me cuesta horrores saber que no te voy a cocinar más, que no voy a ir a tu casa a tirarnos a la cama y mirar tele o simplemente acostarnos y sentir el aroma de cada uno uniéndose, me duele tanto saber que no voy a volver a tomar tu mano mientras te miro y te digo te amo, y me quiebra saber que nunca volveré a escuchar salir de tu boca un "te amo yo más". Imaginar que no vamos a cumplir otro mes juntos, saber que no voy a tener que llamarte a tu celular, para decirte que llegué como lo hacía siempre después de volver de tu casa, o vos de alguna salida con amigos. No saber qué hacer con la alianza, con la infinidad de mensajes que guardé, y con el collarcito que me diste, que para mí es el mismísimo rosario. Saber que no te voy a tener más conmigo, me invade un terror inmenso, ni siquiera puedo llamarlo terror, es muchísimo más grande, muchísimo peor... saber que hoy en día no caminamos el mismo camino juntos, saber que yo camino por otro lugar que no es con vos ni vos conmigo, me parte el alma, la sensación espantosa de separación es increíble, pero es peor la angustia de estar colgada de un hilo, ese hilo de "esperanza" si así se lo puede llamar, por creer que me ibas a necesitar con vos otra vez, que ibas a volver diciéndome que me extrañabas, pero eso no era lo que iba a pasar, eso era lo que yo quería creer, quería escuchar, quería pensar, quería vivir... me siento tan insignificante hoy. Esa ilusión humana, jamás real, ese pensamiento de alguien completamente enamorado que piensa que todo va a ser como antes, que vas a volver diciéndome cuanto me extrañás, esa cosa que la cabeza inventa, recrea, piensa y quiere. No te guardo rencor, no te guardo odio, jamás podría hacerlo igual. Te guardo amor y el recuerdo más dulce de mi vida, vos y yo besándonos, como yo quisiera que fuera... una vez más. Pero sé que ése momento la vida no me lo va a regalar, no ahora, no en un rato, no en un año. ¿Quién sabe si la vida nos vuelve a cruzar, y se que si nos reconocemos, nos vamos abrazar pidiéndonos perdón aunque no nos salgan de la boca las palabras. Y pensar que todavía... tengo la alianza puesta.
30 de Mayo de 2010
No sé que me pasa, ni por qué. Me cuesta todo esto. Me cuesta la idea de saber que vos nunca estás para mí, pero yo siempre estoy para vos. Me es difícil decirte que no, enojarme con vos, o simplemente no hablarte. Porque veo tu nombre en mi celular y enloquezco. El ritmo cardíaco es incontrolable. No puedo (pero creeme que quiero) amoldarme a vos. No sé si estoy bien así. No entiendo qué es lo que querés de mi y eso también me confunde. A veces siento que estamos bien, pero de un momento para el otro... se nos va todo al carajo. Nos alejamos, no hablamos más por un tiempo, y cuando me hago a la idea de no saber más nada de vos, de no jugar más tu juego, de permitirme ser feliz con alguien más... Aparecés. Y me das vuelta el mundo, me rompés los esquemas, todo y otra vez frialdad de tu parte. Estamos encerrados en un círculo vicioso, donde yo soy tu juguete y cuando se me termina la pila te vas. Volvés, me la cambiás, jugamos de nuevo y cuando se termina... te vas. Lo que más me duele es no tener los ovarios para decirte esto en la cara, no tengo el valor de enfrentarte porque tengo temor de perderte. Y sé, por más que me duela aceptarlo, que nunca vas a ser completamente mío. Que siempre hay más de una mujer en tu vida, porque sos así, te acepté así y te amo así. Porque prefiero ser la que te tiene después de todas antes que no tenerte. Prefiero verte de vez en cuando, antes que no saber nada de vos. Hace tres años que mi vida es otra, gracias a vos o por culpa tuya. No sé cómo decirlo. Pero que no quepa ninguna duda que sea cuando sea, yo te voy a estar esperando. Ocupás una parte importantísima en mí. Nunca, nadie en mi reputísima vida, va a significar lo que vos sos para mí, porque nadie me hizo el amor como vos. Nadie. Te amo, y eternamente gracias por cada momento con vos, en mi cama, en el piso, viendo tele, durmiendo. Cada respiración, cada mimo, cada vez que te dormís cuando te acaricio, cada vez que me mirás a los ojos y no decimos nada pero decimos mucho. Cada beso, cada mordida. Volvé, cuando quieras, sabés que te estoy esperando.
martes, 1 de septiembre de 2009
Me acabo de separar (II)
(Viene del post anterior)
Después de la conversación con su ex, lo llamé desesperada. Le conté lo que me dijo la señora y me juró que arreglaría todo ésa misma noche y que no recibiría más llamadas.
A las dos horas me volvió a llamar la señora llorando, diciendo que el la botó de su vida y de su casa, que le confesó que había conocido a una linda chica con estudio, profesión y un gran futuro y que quería armar su vida a mi lado.
Al día siguiente viéndome con él, me confesó que sí, que ella tenía 3 hijos más, que algunas noches se quedaba en su casa en la habitación de su madre porque se lleva bien con ella, pero que no pasa ni pasara nada entre ellos. Lloré tanto por todo eso que entré en dudas y no estaba segura de querer continuar, así que se lo terminé planteando.
Él muy frío respondió que tenía razón, que lo mejor era terminar y me dejó en una plaza publica muerta de llanto. Lloré por tres días, le prometí aguantarme la situación y le rogué para que me deje estar a su lado. Después de una semana de casi sentirme muerta y con cuentas enormes de teléfono a cuestas, él accedió y volvimos pero yo ya no podía llorar ni quejarme que él me dejaba mientras que la fulanita seguía llamando y contándome cada día que pasaba con él.
Ya me sentía la peor basura del mundo.... Ésta es la segunda parte, donde por no perder algo que nunca había tenido, perdí mi orgullo, mi dinero y mi dignidad.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Me acabo de separar (I)
Aquí una nueva historia en tiempo real y por capítulos. Soledad nos lo relata así:
Cuando decidí contar mi historia era porque buscaba apoyo para no dejar ir a un gran hombre que me enseñó a querer y me mostró el significado de pareja y compañerismo (ya sé que es muy ñoño pero fue así, mi feo es lo más lindo que he tenido).Ahora lo cuento desde otro puesto… pues yo queridas señoras, desde ayer soy la ex de éste muchacho.
La historia comienza así … yo con 22 años recién cumplidos, con un título de Ingeniería bajo el brazo encontré un trabajo, el primero de mi vida. Para ponerle algo de contexto a la historia, les cuento que nunca tuve novios serios y los besos que dí se podían contar con los dedos de las manos. Me faltaba mucha vida, cosa que a él le sobra y aunque sólo tenemos 4 años de diferencia, la experiencia de vida es enorme.
Lo conocí en mi primer trabajo, nunca pasó de ser un compañero porque ni físicamente me gustaba, charlábamos muy poco sólo por cortesía, sabía de su hija y que ya no tenía nada con la madre, porque él le contaba eso a todo el mundo.
Después de dos meses en ese trabajo, conseguí uno mejor, me despedí de todos, incluyéndolo a él, les di dos besos y les desee que estén muy bien. Estaba sólo en mi oficina y pidió hablar conmigo, me dijo que de un tiempo a esta parte yo le interesaba más que como amiga, que le gustaba como mujer, como novia.
Lo tuve en espera de respuesta dos semanas y la verdad decidí aceptar como prueba, prometiéndome a mi misma que ésto no pasaría las dos semanas y seria un recuerdo en un mes. Claro esta que como era padre de una niña de tan sólo un año, yo le preguntaba por ella. Después de un mes de relación, me di cuenta que no sólo me gustaba si no que ya le tenía cariño.
Mi feo era especial, cariñoso de carácter, trabajador, atento, divertido, vale la pena me dije. Aún en mi inocencia dije: "tal vez pueda conocer a la madre de la niña para que se quede tranquila y no desconfié de mi, no tenemos por que pelear”.
Recuerdo una noche que estábamos en el cine y lo llamó porque la niña estaba con fiebre. Él me dijo: "después de la película voy a ver qué tiene" y yo me empeñé en suspender el cine para que él pueda ir inmediatamente, y todavía dije: "cuando sepas qué es me llamas para contarme".
Vivía en mi burbuja pensando que tenía ésto bajo control, hasta que recibí la llamada de la madre de la niña para reclamarme que estaba con él, que ella mantuvo y aún mantenía una relación, que él dormía todas las noches en su casa e incluso me describió como le hacía el amor cada noche... No colgué, no lloré, sólo escuché todo lo que me contó.
Entre todo lo que me dijo, me contó que ella era viuda con tres hijos y que su “Felipito” (mi novio) la acepto así y formaron una hermosa familia. Que yo era como muchas que él había tenido y va a tener siempre porque es “hombre”, y que seguro a los 3 meses me dejaba porque ella era su mujer.
¿Qué debí hacer en ese momento?
miércoles, 19 de agosto de 2009
Una historia en tiempo real...
Así comienza un relato que llegó a la casilla de Matemos a los ex hace algunos días. Carol, la dueña de esta historia que transcurre en tiempo real, necesita un consejo para cambiar su vida y apela a nosotros, así que los invito a leer su historia y a ofrecerle una solución.
Trabajo en una organización de derechos humanos y en organizaciones de mujeres, el año pasado hice una maestría en género y dicto talleres sobre derechos de las mujeres.
Siempre estuve en contra de los hombres infieles que nos hacen tanto daño, de aquellos que incluso estando comprometidos y con hijos dicen ser solteros y, creía que por dignidad no sólo debían abandonar a la mujer que fue engañada pensando que era soltero, sino que también debía abandonarlo la mujer que estaba en casa con lo hijos, ya que este tipo de hombres no valen la pena.
Tengo 34 años y mi pareja tiene 38 años. Estamos juntos hace doce años. Cuando lo conocí recién terminaba con otro chico y como no me gusta la soledad me metí con él, al mes me embaracé y ése fue el inicio de nuestra unión. Ahora tenemos tres hermosos hijos. El es una buena persona, responsable conmigo y con mis hijos, ahorrativo, por lo cual tengo estabilidad económica y me ha apoyado para que siga superándome, es bastante cariñoso conmigo.
Siempre me ha respetado no tengo quejas en cuanto a su fidelidad, para él la traición rompe la confianza, uno de los cimientos de un hogar y no tengo quejas en cuanto a la sexualidad, disfruto mucho del sexo con él. Pero siento que no lo amo, que nunca lo amé, lo quiero mucho y creo que eso no es suficiente, me hace falta algo, quiero saber qué es amar. Además no me gusta que sea tan formal y serio, con mal carácter. Sí es amable, cariñoso y amoroso conmigo, pero me gustaría que sea un payaso, que siempre me haga reír y también un patán.
Alguna vez hablamos de hombres infieles y dijo que la mayoría lo son, que sus propios amigos le dicen que salga con otra chica pero que él se niega, le dicen que esta mal, que tiene problemas, que es una mandarina, a veces se siente mal de no ser como los otros. Pero dice que ahora su función es la de trabajar para buscar nuestro bienestar y lo mejor para nuestros hijos, que no puede estar jugando y poner en riesgo lo que más ama.
Durante el invierno acudía al trabajo bastante cubierta, pero ahora que es verano voy con poca ropa, una mini y una blusita delgada, como dicen mis amigas bastante sexy y algunas me dicen que ando mostrando las chichis, que ando despechugada. Al vestirme provocativa, un chico del trabajo me coqueteó primero y luego como le dí lugar, siguió con sus avances, me invitaba a tomar un café o a bailar, y le aceptaba, ahora me dice que esta enamorado de mi, que me ama, nos hemos besado e incluso le he permitido que me acaricie, que me mande mano.
Mi pareja descubrió que salía con alguien y le dije que a él no lo amaba, que nos unió mi inesperado embarazo, que no sentía nada por él y que podríamos llegar a un acuerdo de vivir en casa en camas separadas. Que me había enamorado del otro chico, pero que no se en realidad que me pasa, que continuaría con él y con mis hijos y que con el otro chico había terminado todo y no lo volvería a ver. Me creyó me dio una segunda oportunidad, pero lo volví a engañar con él.
No se qué me pasa, quiero a mis hijos y a mi pareja, aunque no lo amo. Pero me he enamorado de este chico, tan es así que llegue a descubrir que tenía mujer e hijos. Su mujer era una compañera de trabajo, cuando le reclamé me dijo que ya no la quería, que por pena estaba con ella, que vivían en cuartos separados, pero que es a mí a quien ama, y se lo creí y he seguido saliendo con él por varios meses.
Una amiga me dijo que aquello va contra mi condición de mujer, que me he convertido en su amante y que mi práctica está contra todo lo que predico, que dicto talleres de derechos de mujeres y niños donde hablo de dignidad y respeto, pero que no estoy siendo digna conmigo y al estar saliendo con él estoy atentando contra los derechos de su mujer y de sus hijos.
Tengo miedo de que mi pareja se canse de mi conducta, que descubra que sigo saliendo con el otro, no quiero perderlo, pero a la vez quiero estar con el otro chico. No entiendo porque estoy aceptando ser una amante, ser sólo un objeto sexual que está a disposición de él cuando me necesita y no está cuando lo llamo o lo necesito, ahí me responde con cualquier excusa, que está ocupado, que tiene mucho trabajo y se lo creo pero cuando él me llama salgo corriendo para verlo.
Cuando lo pienso, veo que está mal y todo debe terminar, pero el corazón es más fuerte. Estoy confundida, no se qué hacer, ¿en verdad éste chico me ama o sólo me quiere para entretenerse cuando me necesita?. ¿Debo dejar a mi pareja y a mis hijos por él?.
Por favor si me pueden ayudar con cualquier consejo, les agradezco...
