miércoles, 10 de noviembre de 2010

Gracias por la casa, sos un amor…

Me llega la historia de Juan y se me estruja el estómago. ¿Será porque siempre me tocó heredar tipos lastimados que de una forma u otra, me hicieron pagar los platos rotos de sus ex? A ver si gracias a su relato, entendemos un poco más algunas conductas masculinas...



Cuando la conocí sufría de anorexia y después, ya en la relación, me enteré que también tomaba pastillas. Su cuadro era angustiante, me la presentó una amiga en una fiesta y la amé al instante. La aparente fuerza de voluntad para salir adelante que demostraba me cautivó. Ese día nos fuimos juntos y durante seis años nos hicimos inseparables. Claro, con momentos mejores y otros peores, pero siempre juntos.


No fue fácil, por supuesto. La llevé a vivir a mi casa para que saliera de su círculo familiar, grandes culpables de su enfermedad. Me banqué a su lado toda su recuperación, le cortaba los alimentos en trocitos para que cumpliera con todas las comidas que le indicaron y la vigilaba con una paciencia que no creí que tenía. Nunca la traté como a una “hija”, siempre fuimos pares y compañeros, ella también se ha bancado cosas mías. Pero avanzamos, nos compramos juntos una casa, la decoramos al gusto de los dos, vivíamos riendo.


Fue y aún creo que es (simplemente porque no me volví a enamorar) la mujer de mi vida. Pero parece que para ella no fue igual. Hubo un antes y un después de su recuperación. Mientras estuvo enferma y triste, parecíamos la pareja que más se amaba en el mundo. Una vez “curada” la realidad fue otra.


De un día para el otro comenzó a espaciar los llamados. Éramos de hablar muchas veces al día, para estar comunicados pese a las obligaciones de cada uno, pero sin explicaciones ella dejó de disfrutar ese contacto: “No podemos hablar tan seguido, ya no tengo nada que contarte, me aburro”. Lo mismo pasó a nivel sexual. Nunca más me buscó ni generó un encuentro, al parecer le daba exactamente lo mismo que pasemos dos semanas sin sexo.


Por supuesto, comencé a sospechar. Era otra mujer, distante, cuando llegaba a casa no sólo no me preguntaba cómo había sido mi día sino que a veces ni siquiera estaba. Mi vida se transformó en un infierno. No me interesaba estar con otras mujeres (aunque posibilidades no me faltaban), yo la quería a ella y no podía creer cómo se había transformado en ése monstruo que dormía a mi lado.


La comprobación llegó algunos meses después. Estaba embarazada y no le quedó otra que confesar, no daban las cuentas para que ese hijo fuese mío. Mucho problema no se hizo, me dijo que desde hacía un tiempo se estaba viendo con un compañero de su oficina, que ya no tenía deseos de estar conmigo y que no me hiciera problema: podía quedarme con la casa y todos los muebles, ella se iría.


No puedo explicar mi sensación, si bien siempre sospeché que estaba con alguien, esto era demasiado. ¿Qué carajo me importaban la casa y los muebles, si acaba de recibir el golpe de mi vida? Me sentí defraudado, no me lo merecía, la ayudé en los momentos que más me necesitó como nadie.


No pude decirle demasiado ni tampoco me quise quedar en reproches. Ya había un bebé en camino, no había vuelta atrás. Así ella se hubiese querido quedar conmigo (cosa que ni siquiera intentó) no la podría haber perdonado. Fue el mayor acto de deslealtad que viví en mi vida, ¿no era más simple decirme que se había enamorado de otra persona en lugar de comportarse tan mal conmigo?


Hace poco me enteré que nació su hijo, que vive con el compañero de oficina y que es feliz. La odio, no le deseo el mal, pero no la puedo perdonar y eso no me permite confiar en nadie. Me volví un ser oscuro, introvertido y medio depresivo. Mi tristeza no tiene fin, di todo y me pagaron de la peor manera, ¿cómo puedo apostar a otra persona con esta mochila encima?


27 comentarios:

Matemos a los ex dijo...

Terrible :(

Gia dijo...

Uh! que bajón!

Realmente cuesta confiar después de eso.

Yo mas o menos estoy en las mismas pero en el tema de volver a confiar, porque el sentimiento murió hace ya bastante tiempo.

LS dijo...

Bien un hombre q cuenta su historia...
Mmmmmmm complicado como nos dejan las relaciones q nos desilusionamos y no podemos confiar en nadie :(

Alma de Loca dijo...

Es una hija de puta y una desagradecida. Pero sabés que no todas somos iguales.
Yo pasé por algo parecido, mi novio me conoció cuando estaba en mi peor momento: anorexia nerviosa, agorafobia, pánico, depresión, TODO junto XD
Hoy, después de 2 años, todavía no sé cómo agradecerle lo que hizo por mí, y aún le sigo pidiendo perdón por las cosas que le hice pasar.

¿ves? no somos todas iguales. Hay gente hija de puta, y hay otras no tanto :P

El día que conozcas a la mina que te rompa la cabeza, la desconfianza se va al carajo.


Por lo pronto, sigo insistiendo: es una hija de puta (me encanta putear, sobre todo a la gente de mierda), y merece tu odio.

Silvia dijo...

HOLA.UNA TRISTE HISTORIA ..BIEN POR LOS HOMBRES QUE PUEDEN CONTARLA...
VALORATE HICISTE LO MEJOR POR AMOR...NO TE ARREPIENTAS ..EL AMOR NUNCA ES ARREPENTIRSE DE HABER AMADO..
SEGURAMENTE HAY ALGUIEN QUE NECESITA DE TU AMOR..ESE QUE AHORA SE NIEGA VOLVER ACREER---
ES LOGICO TODO LO QUE SENTIS..
OJALA CURES TUS HERIDAS Y TE DES LA OPORTUNIDAD DE VOLVER AMAR .¡TE LO MERECES!,
CUIDATE.BESOTES
SILVIA CLOUD

Anónimo dijo...

Odiala.. mucho, pero no te olvides que ella es solo una mujer y que no tenes que sembrar ese odio en el camino de conocer otras mujeres... Odiala mucho.. Pero no te olvides que vos hiciste de buen samaritano, que le diste todo y ella nada.. Pero ella te lo pidio? Acaso ella no hubiera mejorado si no te hubiera conocido? Odiala pero no te castigues, ella seguro siempre fue igual, sino como explicas la hijaputez que se mando?
Mejor odiala y olvidala, lo que si no te olvides es del Karma y que todo vuelve..

yop! dijo...

a no esta mujer que HDP si se las mando todas y despues todavia dicen que porque los hombres pierden la confianza :S...
Capi como dijiste siempre hay un antes y un despues, yo tambien estoy en esa etapa en la que no puedo confiar...

Pero te digo algo despues de que pase suficiente tiempo dicen que se curan las heridas aun no lo se pero de algo si estoy segura para poder compartir con alguien mas llegara el momento en el que perdonaras y podras seguir adelante...
Besos...

Psicologa con problemas dijo...

cobardes los dos por estar juntos a pesar de no tener ni sexo en una pareja!

TucuMALA

Fran dijo...

Un post extremadamente interesante, triste y rico. Hay mucho para decir, pero me quedo con: el muchacho de esta historia es una gran persona, sin lugar a dudas, se pasó con el aguante y demás. Y hasta me puso triste el final, es tremendo. Como tipo, puedo entenderlo. AHORA, si la vida me enseñó algo, en este momento puedo decir que SI VAS A DAR ALGO, HACELO POR EL PLACER DE DARLO, JAMÁS ESPERES NADA A CAMBIO, y no lo digo como "lección", sino porque es una mejor manera de pararse ante las cosas. Si la mina era feliz con el de la oficina, bien por ella y su sinceridad. Si no lo dijo antes es porque a nadie le gusta quedarse sin nada, y, en el medio, se mantuvo entre los dos tipos por las dudas. ESTO ES MALO, pero no nivel villano, sino nivel persona insegura, nivel maldad pasiva, etc, infantilidad bla blah. EN FIN, me voy, chau, buen post. Amén.

Walkiria dijo...

Yo normalmente me quejo de los hombres, pero las mujeres se pasan a veces...

Vicky dijo...

Lo que te paso es terrible, simplemente, muchas veces actuamos de la peor manera con quien menos se lo merece, un horror lo que te paso :/

Guerrero de luz dijo...

NO me voy a comparar con lo que le pasó, pero creo poder entender aunque sea un poco la desilusión y esa mochila encima que tuve un tiempo.
Aun así, creo que se puede salir. Ella no lo valió, la vida sigue, sobre todo si ella sigue el debería seguir también.

la pequeña cris... dijo...

Yyyy maeeee! esa es una re hija de las mil putas! maldita oportunista!!! Espero de verdad que la parta un rayo.... que ingrata.
Loco la verdad, vos merecés algo muuuuuuchisimooo mejor!
Un abrazo tico!

LKS! dijo...

Este blog es lo más parecido a un concurso literario de barrio.

Pupolina dijo...

Juan... Sos un hombre de oro. Yo sé que más de una sabrá valorarte. Merecés mucho más, es obvio, merecés mil veces más de lo que diste. Estas cosas son una cagada. Lo sé porque sé lo que es sacar a alguien de un pozo (En este caso: el alcohol) y que luego te paguen con la peor moneda: La infidelidad.

No entiendo por qué si dejan de sentir amor simplemente no lo dicen. En lugar de tratarn mal (Porque nadie tiene la culpa que se lo deje de amar).

Como te dije, su fuiste capaz de amar y tener esa paciencia y ese compañerismo, sé que vas a encontrar a alguien que sepa valorarte. Te deseo todo lo mejor del mundo, de corazón.

Témpera Mental dijo...

Hola Juan

Triste historia la tuya y tengo cabal idea de lo que estas pasando.

Pero contrariamente a los consejos que recibiste, te digo:

No la odies. No merece que gastes sentimientos. Ocupa esos en vos.

No pierdas un momento mas de tu vida en permanecer en esa actitud negativa de autocompasion.

La mochila que sentis solo vos podes dejarla cuando quieras.

Un gran abrazo.

Paula dijo...

Juan, hay momentos de la vida que es normal sentir todo tipo de emociones.

No te sientas mal por odiarla. El amor y el odio son pasiones muy fuertes, y hay un solo paso de un lado al otro.

Vos hiciste mucho por ella, porque el amor es así.
No soy creyente, pero hay una parte de la biblia (que me parece un excelente libro literario) que dice así y refleja lo que vos hiciste por ella, es mi parte favorita, te la regalo:

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."

Por supuesto que hay límites, que a veces no hay peor ciego que el que no quiere ver (yo fui ciega), pero cualquiera sea el caso, un engaño así, con souvenir a cuestas, no se lo merece nadie.

Vas a odiarla, porque es más fácil que aceptar el dolor, creeme; pero luego te va a resultar indiferente. Todo lleva un tiempo.

Vas a desconfiar, porque las heridas son profundas, pero va a llegar ese ser especial que te cautivará y derribará todos tus preconceptos. Lo importante es que no hieras a otra por lo que te hicieron.
Cada ser es individual, único e irrepetible. Por supuesto que en lo hijaputez, existen clones, pero no te confundas. Sería triste que después te terminen odiando a vos, porque dañaste a alguien injustamente.

Ánimo, ya llegará la paz.

Un abrazo fuerte para vos y para la anfitriona, mi querida Pao.

Vale dijo...

¡Qué historia! Fuerza, todo pasa (más tarde o más temprano). Igual te diría que esperes a que se te pase ese "odio" antes de encarar una nueva relación, para no cagarla. Suerte viejo.

Anónimo dijo...

pues ni modo, la tipa de enamoro de otro, ya saben como son esas cosas, la gente cambia los sentimientos también.... lo que no se le perdona es que te haya mentido de esa manera, viviendo contigo y tirándose al colega, para colmo saliendo embarazada, es decir que ni se cuidaba! que mujer tan estúpida y desleal. El caso es que cuando una persona recibe ayuda de su pareja siendo un despojo, no significa que le deba amor eterno a esa persona, a veces el amor muere sin ser culpa de nadie, la hijueputez que hizo fue ser desleal en vez de separarse a tiempo siendo honesta.

V.- dijo...

Jodida la doña! De todas maneras, a quien no le ha pasado, detalles más, detalles menos, una cosa así.
Saludos!

Anónimo dijo...

Es obvio que nunca te amó chabón!! estaba con vos porque te necesitaba y cuando estuvo bien, encontró a su verdadero amor! la verdad esto te va a pasar todas las veces que te enamores si no cambias esa actitud de morir por el otro! sos un pesado!! No hay peor cosa que un tipo q no tiene vida propia!
Suerte para la próxima

Matemos a los ex dijo...

¿Quién dijo que no tenía vida propia? ¿Cuidar de alguien, de tu pareja que te necesita, es no tener vida propia? Y en todo caso, eso la justifica para portarse cómo se portó cuando estuvo mejor?

La mina es una mierda interesada, pero uno no puede ponerse a su altura. Si vos amás a una persona y no la ayudas sólo para especular, sos un sorete de las mismas características y se nota que nunca te enamoraste!

LaVieEnRose dijo...

Hola Juan, que relato el tuyo, se nota lo q te duele la situación. Creo q mas allá de las etapas propias que lleve este tipo de ruptura, lo más importante es que te des cuenta q la q se comportó mal es ella...vos diste amor, cuidado, compañia y mucho mas, y si ella luego desechó todo...y bueno, ella pierde más que vos. Alegrate, porque tenes la posibilidad de conocer a alguien que maneje tus valores y no quedarte preso de una persona q no valía la pena. Cuando el dolor se despeje, vas a darte cuenta el peso q te sacaste d encima.

Saludos!

Anónimo dijo...

Yo veo varias cuestiones acá.

1. Algo de masoquista hay en este chico, por estar 6 años al lado de una una mina que cuando "se cura" de anorexia, parece comenzar a buscar otras cosas en su vida (otro hombre, un hijo, etc.).

2. Si este chico que cuenta su historia se define como una persona que siempre estuvo al lado de su conveleciente novia. Que la sacó de su casa familiar para darle su contención, que la llamaba por teléfono reiteradas veces en el día, etc. Eso da a pensar de que era muy dependiente de su novia. Bajo tal nivel de dependencia no hay posibilidad de tener una relación sana. Es necesario tener una vida propia y mantener ciertos momentos de individualidad (lo que no implica que se deje de amar al otro). No es casual que la chica diga "me aburro, no tengo anda que contarte" y le de igual tener sexo o no tenerlo en absoluto. El deseo se le agotó ante tanta presión.

3. Es claro que ella necesitó un hombre que le brinde muuucha contención durante la etapa de tratamiento, que luego, una vez "recuperada", al sentirse mejor con ella misma y sentirse capaz de tomar decisiones, eligió otra cosa: otra pareja y otro proyecto de vida.

4. Entiendo tu desilución y tu dolor. Pero ella no es la única mujer en el mundo. El odio es parte de tu proceso de duelo y es necesario. Respetá tu duelo, llorá, descargáte, charlalo con amigos. Pero luchá por no perderle la confianza a todos los demás. Y pensá si tal vez no sería conveniente psicoanalizarte (yo no soy psicoanalista pero me analizo desde hace mucho. Algo del tema entiendo y te juro que hace muy MUY bien). Vas a ver que te vas a empezar a sentir mejor con vos mismo y ya no vas a necesitar estar en relaciones protésicas donde el otro no es más que ortopedia emocional.

La mejor de las suertes y fuerza!

Dane. dijo...

Realmente angustiante, pero por leer esto descubri que existen hombres que si valen la pena. Al mismo tiempo quiero que sepas que hay mujeres que tambien lo valen, las que quedan atras son solo un escalon mas para llegar a la que verdaderamente te merece. Exitos!

Maria Fernanda dijo...

Hay mujeres y tambien hombres que no valen la pena pero no se puede perder las esperanzas de encontrar a esa persona especial!

Anónimo dijo...

Historia similar, mismas características.
Por un tiempo me sentí un gil, pero ya pasó el mal trago.
Me merezco algo mejor, que seguro va a aparecer, alquien que me ame y que me valore.
De estas experiencias se aprende mucho.