Ya está el libro en la calle, pueden comprarlo en éstos puntos de venta.

Calentando motores hasta la semana que viene que llega el libro, acá va una nueva historia.
La de Bere, que aún lucha para olvidarse de un gran amor.
Todo empezó en el verano del 2008, cuando mis amigas y yo, íbamos a ver a uno amigos a una cancha del barrio. Yo salía con uno de los chicos del grupo, éramos una linda pareja, pero nada serio, éramos chicos, no queríamos compromisos.
Un día, arreglamos para ir al shopping todos juntos, y lo vi. Era tan lindo, tan perfecto pero imposible. Era amigo de mi novio y además pensaba que un chico así nunca me iba a dar una chance. Al pasar los meses, lo conocía más y hablábamos todos los días por teléfono. Pronto nos convertimos en "mejores amigos".
Mi amor por el no lo sabia nadie, me había jurado a mi misma que iba a ser un secreto. Y así fue, hasta que una tarde lo vi besándose a una chica y me rompió el corazón. No me lo podía callar así que decidí contárselo y después de escucharme, me dijo que el sentía lo mismo por mi.
No me olvido mas el 30 de julio, un amigo, había fallecido por una enfermedad que tenia y vino a verme. Yo ya no salía más con mi antiguo ex novio, y ese mismo día, nos dimos nuestro primer beso. El 6 de agosto nos pusimos de novios.
Tuvimos una relación hermosísima, pero todo lo que empieza acaba. Él tenía un nuevo grupo de amigos, que lo mal-influenciaba y ya no era el mismo conmigo. El día de nuestro aniversario me dijo que tenía otra relación paralela a la nuestra y que estaba enamorado de las dos.
Me costó mucho superar que la persona que más amaba en la vida, me haya traicionado de esa forma, que se haya cagado en mis sentimientos. Después de un largo proceso y con la ayuda de mis amigos, logré olvidármelo. Me corrijo, logré que ya no doliera más. Pero, ahí volvió con sus lamentos, arrepentido, pidiendo una nueva oportunidad; y yo ingenua lo perdoné.
Debería haber escuchado esa frase que decía “el que te caga una vez, te caga toda la vida”. Estuvimos cinco meses difíciles porque no había confianza y ya no éramos los mismos. Me dejó argumentando que a su mejor amiga le dolía nuestra relación, porque “le tenia ganas” y se quería alejar de él. Y como es taaan buen amigo, eligió quedarse con ella, no la quería perder.
Hoy en día, después de un mes de este final que también me rompió el corazón, trato de superarme día a día y entender que las cosas son por algo, que aunque lo ame con todo mi corazón, estar a su lado no es lo mejor. Entonces yo me pregunto, ¿qué hago con tanto amor guardado?
La única forma de no arrastrarme a sus pies es dejándome de depilar. Hace cinco meses que me dejó, cinco meses sin sexo, cinco meses llorando abrazada a la almohada y contándole a mi perro todo lo que me pasa, rogándole una explicación a tanto dolor e incertidumbre. Repitiéndome: “Sólo quiero estar con él”.
El tema es que si me depilo, entonces voy a estar divina y preparada para caer en cualquiera de sus trampas, que sólo me hacen feliz por una noche.
Si no me depilo, se anula cualquier tipo de contacto y yo gano… ¿gano? Si me da hasta vergüenza mirarme en el espejo, ni te cuento ponerme crema, jamás había llegado a tanto. Qué Horror, ¡basta! Me propongo terminar con la agonía, ir a la peluquería para volver a ser mujer, ponerme divina sólo para mí y ni siquiera pensar en él. ¿Se podrá? Por favor, necesito saber que sí...
|
||
autos |